Soy Nuria, de La escritora de tu vida.

En marzo del 2016, decidí dejar mi trabajo por cuenta ajena para dedicarme por completo a mi negocio. Como llevaba tiempo preparándome para aquello, contaba con un colchón de ahorros que me mantendría durante una temporada. No obstante, aquella decisión implicaba que tenía que empezar a ganar dinero tarde o temprano.

Al cabo de unos meses, los ingresos no llegaban, por lo que me pregunté qué relación tenía con la riqueza. Y lo hice como es habitual en mí: escribiendo durante varios días sobre el tema.

Así, al releerme, descubrí que mantenía muchas creencias negativas acerca del dinero y el trabajo:

  • Los ricos son infelices
  • Soy pobre y de clase obrera
  • Conseguir ingresos es muy difícil
  • Nadie querrá pagar por mis servicios

Por lo que había leído de la riqueza, sabía que esas creencias no hacían más que retenerme en la pobreza, así que decidí sanar mi relación con el dinero a través de mi cuerpo7 errores físico-espirituales que te mantienen pobre

En otras ocasiones, había solucionado otras dificultades con él, por eso estaba segura de que también me serviría de ayuda en este tema. Para entrar en contacto con el cuerpo, busqué la ayuda de una terapeuta corporal. Además, completaba las sesiones con ejercicios de terapia de movimiento, la técnica en la que yo me había formado y que tantas veces me había resultado útil.

La terapia de movimiento es un conjunto de técnicas que te ayudan a percibir tus tensiones y sensaciones corporales para que descubras la emoción o creencia reprimida que hay en ellas. De esta forma, puedes buscar una manera de sanar ese sentimiento.

Al sentir y liberar ciertas zonas de cuerpo, aumentas tu capacidad creadora y tomas acción, dos elementos fundamentales para manifestar tu riqueza.

Pero no adelantemos acontecimientos, empecemos por el principio. En este artículo voy a explicarte 3 elementos que, en base a mi experiencia personal, te servirán para sanar tu relación con el dinero.

Paso 1. Reconoce dónde creciste

Cuando eras un niño o una niña, es bastante probable que no manejaras dinero. El dinero pertenecía a tus padres o cuidadores. Por eso, en la infancia, aprendiste qué era el dinero a través de la relación que tus tutores tenían con él porque, al igual que el resto de humanos, aprendiste por imitación.

De esa forma, las creencias familiares de este y otros asuntos se instalaron en tu interior sin que te dieras cuenta. En mi caso, nací en una familia en la que había algunas dificultades económicas. De hecho, tengo recuerdos de los adultos con los que crecí que se preocupaban porque no sabían si llegarían a final de mes. La sensación general era que "el dinero faltaba o escaseaba".

Cuando me convertí en adulta, yo tenía la misma impresión. Sin embargo, a través de mi trabajo personal de autoconocimiento, reconocí que nunca, ni de niña ni de mayor, me había faltado nada. Siempre tuve lo indispensable: casa, comida y vestimenta. Pero, además, estudié en escuelas privadas (porque mi madre consideraba que eran mejores) y, como casi cualquier criatura del primer mundo, tenía infinidad de juguetes.

De mayor, pude ir a la universidad y viajar todo lo que quise. Cuando terminé mis estudios, también me independicé cuando lo desee. Por lo tanto, el dinero nunca me había faltado de forma excesiva. Siempre había conseguido lo que quería sin demasiadas penurias económicas.

Para reconocer esto, tuve que desmontar las creencias familiares sobre el dinero. Para ello, usé la escritura y 4 preguntas mágicas que te permiten ver cuál es la realidad, sin juicios.

Estas 4 preguntas las conocí en el libro Amar lo que es, de Byron Katie. Desde entonces, las aplico siempre que detecto alguna creencia limitante en mí.

Las 4 preguntas son:

  • ¿Es eso verdad?
  • ¿Tienes la absoluta certeza de que eso es verdad?
  • Cómo reaccionas cuando tienes ese pensamiento?
  • Inversión de la creencia

Si quieres saber cómo aplicar estas 4 preguntas y hacer la inversión de la creencia, puedes leer este artículo:

4 preguntas para disolver tus enfados

Paso 2. Aumenta tu capacidad creadora

Para facilitar este paso, nos adentramos en el cuerpo y la terapia de movimiento. 

Comprendí este elemento cuando vía que nunca me faltaría el dinero porque siempre tendría ideas para conseguirlo. Eres Pobre Porque quieres

En mi caso, lo conecté con el mundo de los negocios (es decir, siempre tendría ideas de negocios), aunque no es necesario aplicarlo dentro de este campo. Para aumentar tu capacidad creadora, es imprescindible conectar con tu cadera, porque ahí de done se genera tu energía vital. Cuando la energía vital recorre tu cuerpo, es tu combustible. Te da fuerza y te mantiene en salud. Sin embargo, cuando te falta, aumenta tu dolor y puedes caer en la depresión. Para generarla , es indispensable mantener tu pelvis libre de tensiones. Y para ello, te servirá este ejercicio de terapia en movimiento. Adéntrate en las sensaciones de tu pelvis

Si lo practicas en casa, no lo hagas de forma mecánica. Es decir, mantente atento a lo que ocurre en ti cuando haces esos movimientos. Si aparece alguna molestia o emoción, no la evites. Adéntrate en ella y permítele que se exprese, pues esa es la finalidad de esta actividad.

Llegados a este punto, es posible que te preguntes por qué tienes que mantener la pelvis libre de tensiones para aumentar tu capacidad creadora. A nivel simbólico es así porque en ella residen nuestros órganos sexuales. Y gracias al sexo, podemos hacer una gran creación: engendrar otro ser humano. ​

Cómo echar un POLVO MÁGICO

Paso 3. Actúa en el mundo

Tener muchas ideas es fantástico, pero no sirven de nada si se quedan en tu cabeza. Y ese es un problema bastante extendido. Muchas personas no traspasan este punto porque no se atreven a manifestarlas por miedo. Sin embargo, cuando cumples tus objetivos y planes, aumenta tu autoestima. Y para manifestar tu riqueza, es básico que tengas un buen nivel de amor hacia ti. Entonces, te considerarás merecedor de todo.

Si eres una persona que le cuesta llevar sus ideas a cabo, por más simples que sean, te propongo un ejercicio.

  • Pregúntate para qué te sirve seguir igual, sin llevar a cabo tus ideas.

Aunque no te lo parezca, si no has empezado a montar tu negocio o no has escrito el primer capítulo de ese libro que lleva años rondándote la cabeza, es porque le encuentras un beneficio a quedarte como estabas. Preguntándote cuál es la finalidad de no llevarlo a cabo, podrás encontrar la raíz de tu miedo. Por ejemplo, si no has escrito ese libro porque te asusta lo que pueda pensar tu familia de ello, puede significar que temes lo que los demás opinen sobre ti o que te aterra brillar más allá de lo que tus cuidadores te han inculcado inconscientemente. Cuando descubras esa creencia raíz, puedes desmontarla mediante las preguntas del paso 1. 

A nivel corporal, para poder expresar tus ideas, es necesario tener la cavidad bucal libre de tensiones. Con tu boca, te expresas a través del lenguaje, que es la forma en la que tus ideas se manifestarán. Para tener la boca libre de tensiones, puedes probar este ejercicio. Si además, tienes bruxismo o aprietas los dientes, te será muy útil.

Al igual que en el ejercicio para la pelvis, no lo practiques de forma mecánica. Tienes que permitirte sentir todo aquello que se despierte en tu interior cuando muevas tus mandíbulas de la forma en la que te propongo. Así, las emociones o creencias podrán salir a la luz.

Conócete a ti mismo para que la riqueza que ya tienes se manifieste

Si solo pudieras quedarte con una idea de este artículo, me gustaría que fuera esta: tú ya tienes la riqueza en ti. A nivel inconsciente, la riqueza existe sin que tú tengas que hacer nada por tu parte. Tu único trabajo es elevar tu nivel de consciencia para que se pueda expresar de forma natural. ¿Y cómo puedes elevar tu nivel de consciencia? Mediante el autoconocimiento

Cuando te conoces a ti mismo, tienes recursos para detectar cuáles son los patrones de comportamiento que ya no funcionan en tu vida. De esa forma, puedes buscar alternativas para transformarlos en otros más saludables y que te reporten mayores beneficios.

El autoconocimiento puede hacerse de muchas formas, solo tienes que buscar cuál es aquella que te resulta más útil a ti. En mi caso, lo que mejor me ha funcionado, tanto para sanar mi relación con el dinero como para mejorar mi vida en general, es la combinación de la terapia corporal con la escritura, porque así trabajo a todos los niveles: cuerpo, mente y espíritu.

Si tú también quieres avanzar en tu autoconocimiento de esta forma, puedo acompañarte. Suscríbete a mi página web y te regalaré el curso Primeros pasos para escuchar tu cuerpo con diferentes ejercicios para adentrarte en tus emociones y creencias.

Ahora te toca a ti. ¿Qué recursos usas para conocerte a ti mismo? ¿Has probado alguna vez la terapia corporal? ¿Cómo es tu relación con el dinero? Sigamos la conversación en los comentarios.


Nuria Gallego
http://laescritoradetuvida.com/

Si te gusto ¡Compártelo!